Santidad para Almas Especiales: Eliminando Distracciones
By Mary Lou Rosien
October 13, 2009
Con siete hijos en la casa puede ser difícil para mí concentrarme en algo por más de unos pocos momentos. Imagínese entonces, como es para un niño que sufre de problemas de atención, aprendizaje u otros problemas neurológicos; prestar atención en la clase Formación de Fe. Una de las maneras en que el salón se pueden convertir en un lugar de aprendizaje es eliminando distracciones adicionales.
- Haga un inventario del espacio en su salón de clases. ¿Hay luces brillantes? ¿Muchas imágenes en las paredes? ¿El calentador hace ruido periódicamente?
- Una vez se identifican las distracciones, haga una lista de las cosas que se pueden cambiar. ¿Puede usar luces para tareas en lugar de luces fluorescentes de techo? ¿Puede mantener la puerta cerrada para minimizar el ruido del pasillo?
- Opte por un despliegue principal en lugar de muchos despliegues pequeños. Tener un punto central es más fácil para niños con discapacidades. Sea sensitivo con colores demasiado brillantes dispersados en todo el salón de clases.
- Si es posible, limite el tamaño de clases o añada ayudantes a su clase. En nuestras clases, frecuentemente usamos adolescentes como ayudantes. Si hay un niño en la clase identificado como un niño con necesidades espaciales, considere tener un ayudante dedicado a ese niño.
- No le pida a los padres del niño que sean ayudantes en la clase a menos que se ofrezcan. Muchos de los padres de niños con discapacidades aprecian tener un poco de tiempo para ellos mismos. Tener a sus hijos seguros en una clase por una hora les puede dar el tiempo que necesitan para orar, hacer diligencias, o regenerar sus energías.
- Diviértase. Los niños con necesidades especiales usualmente ven el mundo de una manera única. Ellos pueden abrir sus ojos a una manera nueva de ver el mundo Católico.

Mary Lou Rosien is a Catholic wife, mother to seven and has been a Catechist off and on for 30 years. She is trained as a social worker and parent/family coach. She is also a literacy volunteer in the public school system. Several of her own children have disabilities including Asperger's (a mild form of autism), Obsessive Compulsive Disorder, Learning Disorders, ADHD and Anxiety Issues. Her 16 year-old daughter had surgery two years ago for a Chiari I malformation of the brain and has recovered beautifully! She is a columnist for Our Sunday Visitor Online and is the author of, "Managing Stress with the Help of Your Catholic Faith" (OSV Publishing).
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